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Cortesía de Norda la Kéndera

martes, 13 de agosto de 2013

3 formas de bloqueo al escribir y cómo superarlas

Fuente:

http://www.oficiodeescritor.com/bloqueo-al-escribir/

Información:

3 formas de bloqueo al escribir y cómo superarlas

bloqueo-emocional¿Te pones a escribir y sufres un bloqueo al cabo de pocas líneas o páginas? ¿Sufres el síndrome de la “página en blanco”? ¿Empiezas con mucho ímpetu y te vas apagando según avanzas? ¿Tienes buenas ideas pero no logras transmitirlas de forma coherente?
Debes saber, oh querido lector, que todo esto son males que aquejan a escritores de todo tiempo y condición. Y debes saber también que todo esto tiene solución…

…tan sólo con identificar a qué tipo de bloqueo te enfrentas, ya das el primer paso

Estos son los tres tipos básicos de bloqueo y algunas de sus variantes. Suelen estar asociados a la personalidaddel autor. ¿Te identificas con alguno?

Tipo de bloqueo #1: el clásico síndrome del escritor atascado

Descripción: comienzas un texto y lo abandonas en algún punto (suele ser un poco antes de llegar a la mitad). Sencillamente, no sabes cómo continuar. Se te han acabado las ideas o te has metido en un embrollo del cual no sabes salir.
Tipología: esto puede darse porque eres una persona algo caótica. Te dejas llevar muy a menudo por las emociones, para después arrepentirte en muchas ocasiones. Cuando tienes buenas ideas no puedes evitar precipitarte al hacer algo con ellas. Bullen en tu cabeza pero te cuesta transmitirlas de forma ordenada y coherente a un texto.
Solución: un buen remedio para desbloquearte puede ser planificar lo que vas a escribir. Siéntate, respira hondo y haz un resumen de tu relato, novela, ensayo, artículo o lo que sea. Después agrúpalos: por partes, por capítulos, por conceptos, según sea el tipo de texto. En pocas palabras: ten claro antes de escribir lo que quieres decir.
Variante: el síndrome de la página en blanco. Sucede cuando no logras ni siquiera comenzar o bien el bloqueo te asalta muy pronto, tras la primera frase o párrafo. Para poner remedio a esto, estimula tu creatividad:

Toma muchas notas en esa libreta que todo escritor debe llevar siempre encima

Presta especial atención a aquello que te conmueve, por insignificante que te parezca. Tu mente está gritando que ahí está el germen de una idea. Agrupa y asocia ideas sueltas para crear algo nuevo con la mezcla. Mira este divertido y a la vez interesante vídeo para saber cómo opera nuestro cerebro y estimular la creatividad.

Tipo de bloqueo #2: la búsqueda de la perfección produce monstruos

Descripción: te plantas delante de la pantalla (o la hoja en blanco) y esperas a que surja la idea perfecta, la frase ideal, el personaje maravilloso, la trama sin fisuras… para el año 2046, hacia Navidad, conseguirás terminar ese relato de dos páginas. Y no terminarás de verlo acabado del todo. Eso sí, de vez en cuando atisbas algo semejante a la perfección y te sientes… más o menos bien.
Tipología: poco que decir. Eres el Perfeccionista. Raras veces encuentras algo bien hecho o hecho a tu gusto. No es malo, siempre y cuando no traslades tus exigencias de perfección a los demás, porque los demás tienen derecho a serhumanos imperfectos. Si eres jefe y te comportas así, que Dios guarde a tus subordinados. La búsqueda de la perfección no es negativa en sí misma… pero sí cuando es llevada al extremo. Quizá te ayude leer este artículo.
Solución: intenta encaminar tu perfeccionismo hacia la exigencia razonable y tu intransigencia hacia la tolerancia. Está muy bien que escribas de manera cerebral y racional, pero tus textos mejorarán mucho con una pizca de visceralidad.

Buscar la perfección es lícito; encontrarla es una utopía

Puedes ser muy buen escritor si añades un puñado de imperfección a tu creatividad: te hará más humano, no menos virtuoso al escribir.
Variantes del perfeccionista:
  • El obsesivo: escribes con bastante fluidez hasta cierto punto, vuelves atrás y comienzas a revisarlo todo con lupa, buscando tener un texto acabado antes de terminarlo. El texto se eterniza y terminas por agobiarte. Eres un trabajador eficiente e incansable, aunque incompleto, y te retrasas cuando debes entregar algo a tiempo. Cuando sientas deseos de volver hacia atrás, reprímete y piensa en esto: ya te hartarás de corregir y perfeccionar en la fase de revisión ¿para qué adelantar acontecimientos? Corregir es precisamamente tu fuerte, guarda lo mejor para el final.
  • El inseguro: te interrumpes a cada paso para documentarte. Ser coherente y preciso con lo que quieres decir es bueno para la mayoría de textos, pero no tanto cuando ese afán perfeccionista, con matices de inseguridad,coarta el proceso creativo. Haz un trabajo de investigación antes de ponerte a escribir y toma notas cuando no estés seguro de algo. En la fase de revisión, repasa esos apuntes.

Tipo de bloqueo #3: el bloqueo del impulsivo

Descripción: sientes de repente el impulso de escribir, adelantas un buen trecho antes de darte cuenta del sinsentido que estás escribiendo. Lo detestas y repudias, borras todo lo escrito y te enfadas contigo mismo. Pero no tardarás en sentir otro impulso y lanzarte de nuevo… para repetir el ciclo.
Tipología: eres una persona impulsiva, caótica y visceral. También muy creativa y, seguramente, hiperactiva; un culo inquieto, vaya. Tal vez tienes tendencia a la bipolaridad: pasas de estados creativos muy profundos y activos a otros de inactividad y apatía.
Solución: utiliza esa impulsividad para lanzarte a planificar antes de escribir. Es decir, toma apuntes de las ideas que te han venido de repente, no lo tomes como el texto a desarrollar. Después estructura en partes, capítulos o conceptos. Y una vez tengas el esquema de lo que quieres contar…

¡desenfrénate! ¡no le hagas ni caso a tus planes! Sólo consúltalos cuando te bloquees

Escribe por impulso, recapacita cuando te descontroles. Recuerda el spot de aquella marca de neumáticos: “la potencia sin control no sirve de nada”.
Variantes del impulsivo:
  • El ansioso: tienes arrebatos de pasión y momentos de euforia creativa. Te lanzas a escribir como un poseso, a menudo entras en una especie de trance. Pero a medida que avanzas te vas diluyendo, apagando, te deprimeshasta abandonar. Date cuenta de que no escribes ningún sinsentidoeres un creador variable, que pasa por diferentes estadios en su creatividad. No destruyas tus textos, seguro que gustan a alguien; sólo falta que te gusten a ti. Déjalos reposar unos días y ármate de paciencia.
  • El exagerado: te agotas mentalmente en una sesión, presa de un apasionado frenesí. Te obsesionas, te cuestadesconectar, incluso dormir. Cuando, por fin, decides descansar, no puedes retomar el hilo de nuevo hasta caer en otro trance. La solución pasa por el mismo punto que la de tu tipo básico: utiliza ese estado para la planificación, no para la creación. Cuando caigas agotado, al menos tendrás una buena base para acometer tu texto de forma más ordenada. También puede serte útil planificar un horario para ponerte a escribir, con unahora tope. Mira este interesante artículo sobre la gestión del tiempo.

Conclusión:

No hay mejores o peores formas de encarar la escritura. Cada uno trabaja según su propia personalidad, con sus rasgos positivos y negativos. Potenciar unos y contrarrestar los otros conociendo cuáles son, identificando puntos fuertes y débiles, es tarea que sólo precisa un requisito:

voluntad de hacerlo

Algunos consejos comunes a todo escritor:

Escribe según eres y serás auténtico, serás tú mismo. Escribe con el corazón, escribe desde las tripas poniendo toda la pasión a lo que haces. Es la mejor forma de encontrar tu propio estilo. Y después corrige con la cabeza: tacha, suprime, cambia, añade y reescribe.
No es necesario escribir en el orden lógico tal y cómo va a desarrollarse tu libro, relato o artículo. Escribe partes aisladas si así te lo pide el cuerpo (de hecho, si escribes novela de ficción te recomiendo escribir primero el final). Luego ya lo ordenarás. ¿Sabes cuándo?

¡Premio! ¡En la fase de revisión!

Si te atascas y no encuentras el camino ni siquiera con tus notas y tu planificación, vuelve atrás en tu texto ya desarrollado y tira de un hilo: una palabra, frase o idea e intenta continuar desde allí. Si no da resultado, deja reposarlo escrito en un cajón por unos pocos días. Mientras tanto, pasea, realiza alguna actividad cultural o relacionada con lo que estás escribiendo. Cuidado si escribes novela negra, no vayas a “eliminar” a alguien…
Y si eso tampoco te da resultado… visita mi sección de contacto, porque necesitas un coach ;-)

¿A qué tipo de bloqueo te enfrentas tú? Deja tu comentario y charlemos.

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¡¡Gracias!!

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